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¿Cómo tomas tus decisiones? O, en tu empresa, ¿Cuál es el proceso mediante el cual se toman las decisiones? El proceso de toma de decisiones es una acción tan rutinaria que apenas nos damos cuenta de que tomamos decisiones a cada momento, desde las más simples hasta las más importantes. Es un evento importante porque al final, todo lo que hacemos y las consecuencias que se derivan de esas acciones son el resultado de ese proceso. Por eso debemos analizar cómo se lleva a cabo nuestro proceso de toma de decisiones.

Yo clasifico las decisiones de la siguiente manera:

  1. Las decisiones rutinarias, de cada momento, que tomamos casi sin darnos cuenta. Son aquellas que ya las hemos tomado muchas veces, repetitivas, y de las cuales conocemos bastante bien las consecuencias. Las tenemos “escritas” en nuestra memoria como en un manual. De hecho, muchas empresas tienen lo que se denominan “Políticas y Procedimientos” que no son más que acciones (decisiones) ya tomadas con anterioridad y con sus consecuencias bien evaluadas, hechas para que las personas no hagan lo que quieran ante situaciones comunes o repetitivas. De esta manera, la empresa se asegura que las acciones tomadas tienen las consecuencias preestablecidas y deseadas por ella.
  2. Las decisiones con efecto a corto, mediano y largo plazo, derivadas generalmente de la elaboración de un plan estratégico, de un plan de empresa o de las reuniones ordinarias o extraordinarias que realizamos en nuestro trabajo. Estas decisiones han sido también evaluadas y dirigidas a resultados preestablecidos por la empresa para obtener aquellos resultados estratégicos que le permitirán cumplir con sus objetivos.
  3. Las decisiones personales o individuales dentro del ámbito de trabajo, bien sea el caso de directores, gerentes, administradores o trabajadores en general. Estas decisiones están basadas en la experiencia de cada uno y la calidad de los resultados dependerá de las capacidades y las aptitudes de cada trabajador, de las situaciones (situaciones ordinarias, de emergencia, urgencia o extraordinarias), y, me atrevo a incluir, de la inteligencia emocional de cada trabajador. Aquí identifico tres situaciones bien distintas desde el punto de vista de la calidad de las decisiones:
    • Las emergencias y urgencias en el trabajo: Son situaciones generalmente de carácter operativo, donde la inmediatez es importante para evitar consecuencias de gravedad, como es el caso de fallas de equipos y sistemas en instalaciones (refinerías, electricidad, gas natural, industria en general, etc.).
    • Las situaciones de gravedad, inminente o a corto plazo: Son situaciones que tienen que ver con situaciones operativas, administrativas, de procedimiento, de permisología, etc. donde la rapidez y la calidad de las decisiones son importantes para obtener los resultados deseados.
    • Las situaciones ordinarias: Son situaciones normales, no urgentes pero sí importantes, que requieren seguimiento y continuidad, con revisiones periódicas del avance de la situación (seguimiento). Generalmente son el producto de reuniones de equipos gerenciales o de trabajo.

Existen otro tipo de decisiones, pero creo que pueden ser enmarcadas dentro de las categorías anteriores. Considero importante resaltar que, en cualquiera de las situaciones, la cualificación, la experiencia, las aptitudes y la actitud de las personas que toman decisiones son elementos importantes para la calidad y las consecuencias de esas decisiones. Por ejemplo, la calidad de las decisiones que tome un piloto de un avión ante una emergencia de consecuencias inminentes en pleno vuelo dependerá de su experiencia, su capacidad de implementar las acciones correctas, de establecer las comunicaciones clave y de su actitud ante esa emergencia. La inmediatez y rapidez son elementos importantes. Todo lo que ese piloto haga en ese momento está basado en su experiencia, en su adiestramiento, en su personalidad y en su capacidad para enfrentar estas situaciones. Este ejemplo puede llevarse al campo de la refinación de petróleo, de la producción y distribución de electricidad, en la navegación de buques en el mar, en la industria de extracción, transporte y distribución de gas natural, y un largo etc.

Los directores, administradores y gerentes de empresas deben adiestrarse en estos procesos de toma de decisiones. En el campo de la gerencia y dirección de empresas es importante saber manejar los tiempos para producir las decisiones oportunas e importantes y así evitar situaciones que pongan en peligro la continuidad del negocio. Por eso, un director o gerente debe saber cuándo una decisión debe tomarse en equipo o de manera individual, a quién consultar para tener la mayor cantidad de información que influirá en la calidad de su decisión, debe evaluar los distintos escenarios de las consecuencias de su decisión y, sobre todo, manejar muy bien el procesos de comunicación y el proceso de preparación para las consecuencias que se van a producir.

Considero que los elementos importantes para un buen proceso de decisiones son el adiestramiento de la persona, su capacidad para trabajar en equipo, su actitud, su coeficiente de inteligencia emocional, su capacidad para producir planes, su capacidad para evaluar las consecuencias de su implementación y, sobre todo, la capacidad de comunicación que posea. Debemos adiestrar a nuestros gerentes, administradores y personal en general que vaya a estar involucrado en la toma de decisiones, en todos estos elementos. De ello dependerá la salud de nuestra empresa.

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Posted on: 7 abril, 2015 | Author: Francisco Ficara

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